“El
rol del profesor está cambiando y su papel es convertir alumnos pasivos en
alumnos activos” Robert J. Swartz
Robert
J. Swartz es profesor y director del “National Center of Teaching Thinking”,
una organización sin ánimo de lucro que
trata de acabar con la educación actual mejorándola mediante la introducción
del pensamiento crítico y creativo. Para ello, ofrece asesoramiento, materiales
y formación. Actualmente, este proyecto
se ha puesto en marcha en España, específicamente en el colegio Lope de Vega de
Benidorm.
Según
este profesor, tanto el pensamiento crítico como creativo son habilidades que
se pueden desarrollar con una misma técnica: enseñando estrategias para pensar
preguntas importantes. El pensamiento crítico se basa en descifrar y valorar la
importancia de las ideas que se tienen, e identificar si son viables o no. Para
tener un pensamiento creativo, se tienen que desarrollar ideas originales
diferentes al resto.
El
currículo en España es prácticamente igual al resto de países, el fallo se
encuentra en la forma de impartir la enseñanza. Hay que convertir los alumnos
pasivos en alumnos activos, dejar de lado el método tradicional de memorización
ya que los educandos al salir de los exámenes olvidan lo que han estudiado
anteriormente. Favoreciendo el desarrollo del pensamiento los estudiantes
piensan sobre lo que han aprendido haciéndose preguntas continuamente.
Con
la aparición de la tecnología los libros no son el único vehículo de
aprendizaje, por lo que los profesores deben ayudar a descifrar cuál es la
mejor información y dónde encontrarla. El docente no ha de ser el centro de la
clase, aportando sólo él la información sino que los alumnos deben trabajar en
pequeños grupos y participar de forma activa.
A
mi parecer, el proyecto que está llevando a cabo el profesor Robert Swartz es
una idea brillante, puesto que la educación necesita un impulso para dar el
cambio.
España, a pesar de tener el mismo currículo que otros
países, por desgracia, se sitúa al final de la cola. Algo falla, y es
precisamente la forma de impartirlo. Debemos formar correctamente a los niños ya que son la futura generación que levantará a
este Estado, y para ello, es necesario que calibren ideas y den soluciones factibles.
Me
ha encantado la frase “Todos los profesores pueden crecer y aprender”.
Nunca
es tarde para aquellos docentes acostumbrados rutinariamente a impartir la misma
enseñanza desde hace años. Debemos innovar, pensando en aquello que puede
beneficiar a nuestro alumnado, y mediante constancia conseguiremos el
desarrollo íntegro de éstos. Es preciso contemplar en las aulas profesores
adaptados a la educación del siglo XXI.
